La industria ferroviaria se está consolidando como un nuevo mercado en Guatemala
13.03.2026 / 23:21 | Aktualizováno: 13.03.2026 / 23:32
El actual gobierno guatemalteco del presidente Bernardo Arévalo apuesta por la modernización y el desarrollo del ferrocarril. Esta estrategia pretende apoyar la entrada de inversión extranjera, el desarrollo del ecoturismo y garantizar un transporte de mercancías más barato y eficiente vía terrestre.
Durante mucho tiempo considerado obsoleto y una carga financiera para los gobiernos latinoamericanos, el ferrocarril está regresando gradualmente como una alternativa competitiva y eficiente para el transporte de personas y mercancías. Guatemala, viendo esta oportunidad, reanudó oficialmente las actividades de la empresa estatal Ferrocarriles de Guatemala (FEGUA), mientras al mismo tiempo iniciaba los trabajos de renovación de las líneas ferroviarias. La historia del ferrocarril en Guatemala se remonta a los años 80 del siglo XIX, cuando partieron los primeros trenes de mercancías con café.
El presidente Arévalo, que está en el cargo desde enero de 2024, ha anunciado formalmente su intención de reactivar la industria ferroviaria e integrar el viaje en tren en la vida diaria de los guatemaltecos, ya sea como medio de transporte de pasajeros o de mercancías. Según Arévalo, es esencial ofrecer a los centroamericanos otra opción de transporte, modernizando la conectividad del país.
Primeros pasos
El CEO de FEGUA, Miguel Ángel Díaz, anunció a principios de febrero de este año que se habían iniciado los trabajos de reestructuración de la empresa. El objetivo es modernizar y adaptar los procesos internos de la empresa a los requisitos actuales de la industria ferroviaria. Se espera que los estudios técnicos, ambientales y legales comiencen en la primera mitad de 2026 para preparar las condiciones para la restauración de las líneas ferroviarias en Guatemala.
Al mismo tiempo, se realizará un estudio detallado de más de 800 kilómetros de líneas ferroviarias para evaluar su estado actual. También será necesario desalojar a las familias que viven en una franja de 30,28 metros de ancho donde corren o circularán las vías, para permitir la operación segura del ferrocarril. El objetivo principal del proyecto es reconectar los puertos de los océanos Atlántico y Pacífico, hacer que el transporte de mercancías sea más eficiente y rápido, así como reducir los costes financieros del transporte.
Un proyecto conjunto de dos estados
En agosto de 2025, el presidente Arévalo, junto con la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, anunció formalmente la posibilidad de construir un ramal del Tren Maya de México, que se extendería hacia territorio guatemalteco. Esto conectaría ambos países y, al mismo tiempo, apoyaría el potencial turístico de la selva maya con monumentos arqueológicos situados en Centroamérica. El proyecto aportaría así a Guatemala un impulso económico y turístico significativo.
Sin embargo, la intención no se limita a vincularse con el Tren Maya. El objetivo es que el ferrocarril también sirva como enlace comercial entre ambos países. Se planea extender las líneas hasta la ciudad de Tecún Umán, frontera con Ciudad Hidalgo, México, creando un nuevo corredor para el transporte de mercancías y fortaleciendo las relaciones comerciales bilaterales.
El gobierno guatemalteco es consciente de la presión temporal y, por ello, ha anunciado que abrirá licitaciones para la ejecución del proyecto en agosto de 2026. No se trata solo de reparar las líneas existentes, sino de modernizar toda la infraestructura ferroviaria, lo que convertirá a Guatemala, con una población de 18 millones, en uno de los centros de negocios más dinámicos de Centroamérica.
Oportunidad para la República Checa
El gobierno de EE. UU., a través de su Cuerpo de Ingenieros del Ejército, ha firmado un acuerdo para realizar estudios de diseño por valor de 110 millones de dólares. Esto abre una oportunidad para que el sector empresarial checo participe en la fase de implementación del proyecto. Estados Unidos está proporcionando el concepto hasta ahora, pero la República Checa tiene la capacidad de suministrar componentes clave como raíles altamente duraderos, sistemas de señalización digital y locomotoras de mercancías.
Para los tramos destinados al transporte pesado de mercancías y logística portuaria, las locomotoras diésel-eléctricas modulares checas ofrecen un funcionamiento eficiente en climas tropicales y terrenos complejos. Tienen bajos costes de mantenimiento y su robustez está demostrada en mercados internacionales. Esta oferta se complementa con la experiencia de la industria checa en el ámbito de la movilidad urbana, donde los trenes ligeros con potentes sistemas de refrigeración representan una solución técnica ideal para el transporte de pasajeros. La sostenibilidad energética se combina con el confort acorde a las condiciones climáticas de la región.
La inteligencia operativa está en el corazón de esta colaboración. Los sistemas de señalización y control digital según los estándares europeos garantizan la completa interoperabilidad con las redes regionales, incluida la interconexión con el Tren Maya en México. La integración de estas tecnologías en la estrategia de inversión Global Gateway de la Unión Europea significa que la República Checa no solo está exportando maquinaria, sino que también se está convirtiendo en un posible socio tecnológico para la transformación de la conectividad en Guatemala. Esta alianza promete aumentar la seguridad y los estándares efectivos en el área llamada "A-S". Triángulo Norte y la consolidación de la posición de la industria checa en el corazón logístico de Centroamérica.
La restauración del ferrocarril en Guatemala no es solo un regreso al pasado, sino un camino hacia la logística moderna. En este proceso, la tecnología checa se perfila como un aliado que convertirá las líneas actuales en un motor de prosperidad para toda la región y será un elemento clave para conectar Centroamérica a través de un ferrocarril seguro, eficiente y fiable.