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Photo: ZÚ Havana

Kafé con K: Kafka

Una tertulia no solo literaria, realizada en el marco del centenario de la muerte del escritor checo que vivía en Praga, escribía exclusivamente en alemán, y pidió a su mejor amigo que destruyera toda su literatura.

Prácticamente todos conocemos a Kafka. Estudiamos su obra en la escuela, sobre todo “La metamorfosis”, que lo lanzó a la cumbre de la escritura simbólica mundial. Y sin que pretendiera darse fama de escritor. Pero pocos probablemente sepan que no tuvo muy buenas relaciones con su padre, que a pesar de su aspecto esmirriado practicaba deportes, que tuvo una sola novia (Felice Bauer) y otra mejor amiga (Milena Jessenska), que se ganó la vida como agente de seguros, y que ese amigo que traicionó su voluntad de anonimato, –para bien de todos- se llamaba Max Brod.

Todo esto y más  aprendimos en la tertulia del pasado 30 de abril, dedicada a realizarle un homenaje a Franz Kafka en el centenario de su muerte, en el espacio y residencia artística ArtHaus, como parte de las actividades por el Mes de Europa en Cuba 2024.

Una vez más, el dúo de escritores José Miguel Sánchez Yoss y Jesús David Curbelo unieron sus voces para contarnos a sala llena, de otro grande de la literatura checa. Para muchos, quizás el más grande. Pero  esta vez no fue solo presentación en power point: lectura del cuento “El silencio de las sirenas”, muestra de un cortometraje basado en otro cuento menos conocido, “Un médico rural”, análisis críticos y simbólicos, interpretaciones y más... todo esto rociado con un café kafkiano, Kafekiano... como diría tal vez el propio Kafka.